Mi mejor consejo para LinkedIn: Bórrate la app

¡Hola querido suscriptor o suscriptora!

Hoy os traigo unos consejos MUY potentes para LinkedIn.

Pero antes que nada, quería agradeceros el apoyo que estoy recibiendo últimamente.

Y es que a raíz de mi post sobre las mejores IA de la semana pasada, hemos aumentado unas 30 personas en esta pequeña gran familia que me lee en su bandeja de entrada dos veces por semana.

Para los nuevos: no solo hablo de IA, os muestro sin filtros todo mi proceso empresarial: mis aciertos, mis errores, mis victorias, mis problemas. Cuando me arruiné, cuando conseguí mi primer cliente, qué herramientas utilizo, etc.

Hoy de hecho, os voy a dar unos consejos MUY buenos para LinkedIn.

¿Sientes que LinkedIn te come el tiempo? ¿Que publicas y publicas pero solo escuchas el eco de los grillos? ¿Que pasas horas haciendo scroll infinito para "ser visible" y acabas con la misma sensación que si te hubieras comido una bolsa entera de patatas fritas solo?

No estás solo.

Nos han vendido la idea de que para triunfar en LinkedIn hay que vivir ahí. Publicar a diario, interactuar sin parar, estar disponible 24/7... En resumen: ser un esclavo de su algoritmo.

Pues vengo a decirte que te liberes. Mi mejor consejo, el que de verdad marca la diferencia, es este: deja de obsesionarte con el algoritmo y domina el arte de comentar.

Pero no de cualquier manera.

El error que el 99% comete (y que la IA ha empeorado)

La visibilidad que te da comentar en posts de otros es brutal. Mucho más que un like. El problema es que la gente lo hace con el piloto automático.

Seguro que lo has visto:

  • "Gran aporte, gracias por compartir."

  • "Totalmente de acuerdo."

  • "Información muy valiosa."

Estos comentarios son el equivalente a dar la mano con un pescado muerto. Son vacíos, genéricos y, seamos sinceros, huelen a IA a kilómetros. No aportan nada, no generan conversación y solo le dicen al mundo que quieres cumplir el expediente.

El arte de comentar con cabeza

Tu comentario es tu mini-valla publicitaria en el jardín de otro. Si vas a poner una, que sea espectacular.

La próxima vez que comentes, sigue esta fórmula:

  1. Personaliza: Demuestra que has leído el post. Cita una frase que te haya gustado. Ejemplo: "Me quedo con la parte donde dices que 'la perfección es enemiga de la acción'".

  2. Aporta valor: Añade tu propia perspectiva, una experiencia personal corta, un dato o una pregunta inteligente que amplíe la conversación. Ejemplo: "Justo la semana pasada tuve un caso similar con un cliente, y descubrimos que aplicar [X] nos dio un resultado inesperado. ¿Habéis probado esa vía?"

  3. Sé humano: Usa un tono conversacional. Estás hablando con personas, no con robots.

Un buen comentario te posiciona como experto, te da visibilidad ante una nueva audiencia y crea conexiones reales. Es la mejor inversión de tiempo que puedes hacer en la plataforma.

La estrategia de los 50 minutos (y tu libertad)

Ahora viene la magia. No necesitas estar todo el día enganchado. LinkedIn es una herramienta, no tu vida.

Haz esto:

  • 30 minutos ANTES de publicar tu post: Entra en LinkedIn (desde el ordenador, a poder ser). Busca a 5-10 personas relevantes de tu sector y déjales comentarios de ALTO VALOR siguiendo la fórmula anterior. Estás "calentando" al algoritmo y mostrándole que estás activo.

  • Publica tu contenido.

  • 20 minutos DESPUÉS de publicar: Quédate para responder a los primeros comentarios que lleguen a tu post y sigue interactuando un poco más por la plataforma. Esto le da un empujón inicial clave.

Y ahora, el paso final. El más importante.

Coge tu móvil. Busca el icono de LinkedIn. Y desinstala la aplicación.

Sí, has leído bien.

La app es una máquina de robarte la atención con notificaciones inútiles y un feed diseñado para que no te vayas nunca. Te incita al scroll pasivo. Al eliminarla, pasas de ser un consumidor pasivo a un creador intencional. Usarás LinkedIn como lo que es: una herramienta profesional con un objetivo concreto. Entras, ejecutas tu plan de 50 minutos y sales.

Tu productividad y tu salud mental te lo agradecerán.

Prueba esta estrategia durante una semana. Dedica menos tiempo, pero de muchísima más calidad. Ya verás qué pasa.

Un abrazo,