Un extra, por mi cumpleaños.

Hola a todos,

Hoy es domingo y estoy rompiendo mis propias reglas, pero la ocasión lo merece. He dudado si enviar esto, pero si algo os prometo siempre es transparencia, y esto forma parte del camino.

Hoy es un día especial.

Mi madre siempre me contaba que estuve a punto de nacer en un ascensor un 7 de septiembre. Parece que desde el principio tenía prisa por vivir.

Esa prisa me ha acompañado siempre. Me ha hecho correr, intentar ser más mayor de lo que era, sentarme en mesas que me imponían y escuchar frases como "Por teléfono no parecías tan... pequeño".

Pero hoy no quiero hablar de negocios. Hoy quiero compartir algo más profundo.

Los 24 fueron el año más intenso de mi vida. Empezó con el susto de la DANA, con el agua tragándose mi coche, y continuó con un tsunami de cambios: de trabajo, de amigos, de mentalidad.

Perdí el rumbo. Me equivoqué, caí y me levanté, una y otra vez.

Toqué fondo. Me vi con 50 € en la cuenta después de que me estafaran el sueldo de más de un año. Me sentí como un personaje de Dostoyevsky, reflexionando en la oscuridad. Y fue precisamente leyéndole cuando encontré una extraña calma. Nadie puede herir a un hombre que ya está herido.

En ese proceso, aprendí algo fundamental: la vida a veces no tiene sentido. El positivismo forzado es agotador.

Pero también descubrí que podemos darle uno.

El mejor sentido que he encontrado es buscar la bondad, trabajar en ser tu mejor versión no para ti, sino para poder ofrecerla a los que te rodean. Entender que el camino es el verdadero sentido.

Os cuento todo esto no para dar pena, sino para mostrar lo que hay detrás de cada post y cada consejo. A pesar de todo, aquí estoy.

Vivo, con la misma ambición de siempre, y con ganas de cumplir 26. Con ganas de vivir por los que ya no pueden y con una misión más clara que nunca: hacer la vida un poco mejor para los demás.

Gracias por permitirme compartir este trozo de mi vida con vosotros.

Significa mucho.

Un fuerte abrazo,